Planificar tu legado digital: una guía práctica
La transmisión de la vida digital merece ser preparada, al igual que los demás elementos de tu patrimonio y vida personal.
Con una organización sencilla, es posible identificar tus cuentas, elegir a las personas a las que se podrá transmitir cierta información y dejar instrucciones precisas. El objetivo no es transmitir toda tu vida privada, sino decidir de antemano qué deberá conservarse, transmitirse o eliminarse.
Inventariar tus cuentas e información digital
El primer paso consiste en hacer un inventario de tu vida digital. Este trámite puede parecer tedioso, pero permite rápidamente tomar conciencia del número de servicios utilizados a diario.
Puede tratarse de cuentas de correo electrónico, redes sociales, servicios de almacenamiento en la nube, suscripciones, plataformas administrativas (como la Agencia Tributaria en España, el SAT en México o la AFIP en Argentina) o servicios utilizados en el ámbito profesional.
También hay que pensar en la información que no corresponde necesariamente a una cuenta. Una persona puede desear transmitir instrucciones personales, los datos de contacto de un familiar, la ubicación de ciertos documentos o indicaciones sobre sus suscripciones.
Lo más importante es no esperar a que un familiar tenga que buscar esta información en la urgencia.
Elegir a las personas que podrán recibir cierta información
La transmisión digital no significa necesariamente dar acceso a todos tus datos a una sola persona.
Las necesidades pueden ser muy diferentes según la información. Un cónyuge puede necesitar cierta información personal, mientras que un hijo podrá recibir documentos familiares. Otros elementos podrán estar destinados a una persona de confianza o tu albacea digital.
Esta distinción permite conservar un verdadero control sobre tu vida digital.
Con Asfaly, la información puede organizarse en el cofre y asociarse a los beneficiarios elegidos por el titular. Así, es posible preparar una transmisión específica en lugar de prever un acceso indiscriminado a todo el cofre.
Definir tus directivas
Una vez inventariada la información y elegidos los beneficiarios, hay que determinar qué se desea que ocurra con tus datos.
Cierta información deberá transmitirse. Otros datos podrán conservarse durante un tiempo determinado. Ciertos datos o cuentas podrán, por el contrario, tener como objetivo ser eliminados.
Estas elecciones constituyen las directivas de la persona respecto a su vida digital.
Se aconseja revisarlas periódicamente. Una dirección de correo electrónico cambia, una suscripción se cancela, una relación familiar evoluciona o se crea una nueva cuenta. Una transmisión digital debe, por tanto, permanecer modificable durante toda la vida.
¿Qué herramientas utilizar para organizar tu transmisión digital?
Varias herramientas pueden ser complementarias.
El cofre digital Asfaly permite centralizar y asegurar la información que el usuario desea preparar para su transmisión después de su fallecimiento. Puede servir especialmente para conservar información sobre cuentas, servicios digitales e instrucciones destinadas a los beneficiarios.
El testamento también puede tener su lugar en un proceso sucesorio. Permite organizar ciertas voluntades en el marco jurídico de la sucesión. No obstante, no debe considerarse como un simple sustituto de un cofre digital que contenga identificadores o información confidencial.
El notario puede finalmente acompañar los trámites sucesorios y aconsejar sobre cómo integrar ciertos elementos digitales en una organización patrimonial más global. En España, el notario es esencial para validar testamentos; en Latinoamérica, el notario tiene un rol similar en la planificación sucesoria.
Estas soluciones no responden exactamente a la misma necesidad. Su complementariedad permite organizar mejor la transmisión.
Una guía práctica para no olvidar nada
Preparar tu vida digital puede realizarse progresivamente. Para acompañarte, hemos concebido una guía práctica dedicada a la transmisión digital después del fallecimiento.
La guía propone un enfoque en 10 etapas, desde el inventario de cuentas hasta la organización de beneficiarios y directivas. También permite reflexionar sobre la información a conservar, las personas a prevenir y las herramientas que pueden utilizarse para organizar esta transmisión.
Anticipar hoy para evitar las dificultades de mañana
La cuestión no es finalmente saber cómo acceder a la vida digital de un familiar después de su fallecimiento. A menudo es mucho más simple preparar esta transmisión en vida.
Un teléfono puede permanecer bloqueado. Una contraseña puede ser desconocida. Una cuenta puede estar protegida por doble autenticación. Una plataforma puede aplicar sus propios procedimientos después del fallecimiento de su usuario (como el Gestor de Cuentas Inactivas de Google o el Contacto de Legado de Apple).
Preparar tu información permite reducir considerablemente estas dificultades.
Asfaly permite organizar este proceso con antelación, conservar la información elegida en un entorno seguro y definir a las personas a las que podrá destinarse.
Preparar tu sucesión digital es finalmente dejar a tus seres queridos algo valioso: respuestas, en el momento en que más las necesiten.
